
"[...]En cierta época, los libros atraían a alguna gente, aquí, allí, por doquier. Pero, luego, el mundo se llenó de ojos, de codos y de bocas. Población doble, triple, cuádruple. Films y radios, revistas, libros, fueron adquiriendo un bajo nivel, una especie de vulgar uniformidad. ¿Me sigues? [...]" (pág 64)